27 de febrero de 2008

Cómo hacer mosaicos uno mismo

Los mosaicos son una técnica decorativa utilizada desde hace siglos en muchas culturas, que consiste en unir teselas, azulejos, piedrecitas o trozos de cerámica creando dibujos o diseños decorativos.


Cómo hacer mosaicos uno mismo.
Imagen de BHG

Aunque no es una técnica difícil de llevar a cabo, si hay que tener en cuenta de que es un trabajo que puede ensuciar un poco y requiere un espacio adecuado, según el objeto a recubrir con mosaico.

En cuanto a las herramientas, son herramientas muy comunes que incluso podemos encontrar en nuestras casas. Tenazas de alicatar, nivelador de goma, espátula o paleta, esponjas y trapos, recipientes y poco más.

Como hacer mosaicos.
Imagen de BHG

Los materiales para realizar un mosaico pueden ser desde azulejos, fragmentos de cerámica o porcelana, cristales troceados, losetas, baldosas, platos o tazas rotos, piedras de playa o rio, mármol, pizarra, espejos, incluso abalorios o teselas especialmente fabricadas para mosaicos. En realidad se puede crear un mosaico con cualquier cosa que se nos ocurra y podemos experimentar con las formas, y texturas de diferentes elementos. De esta forma se conseguirá un mosaico personal y original.

Normalmente se puede realizar un mosaico sobre cualquier superficie plana, hacerlo sobre una curva, no sería imposible pero sí mucho más difícil. Tendremos que tener en cuenta, a la hora de elegir la base sobre la que vamos a crear el mosaico, el uso que le vayamos a dar. Por ejemplo, si vamos a usar un tablero de madera, deberemos impermeabilizarlo si va a estar en contacto con la humedad o el agua directamente o el adhesivo se debilitará y deformará la madera.

Hay dos materiales con los que debemos tener más cuidado y una mayor inversión a la hora de hacer mosaicos, uno es el adhesivo y otro la lechada.

Usaremos un adhesivo de calidad y especial para trabajos con mosaicos. En cualquier ferretería o tienda especializada en manualidades sabrán asesorarnos sobre qué adhesivo es el más apropiado.

Hacer mosaicos.
Imagen de BHG

En cuanto a la lechada, esta es la pasta que se usa para rellenar las juntas que quedan entre las teselas del mosaico. Da firmeza al trabajo y proporciona un acabado regular a la superficie. La lechada suele ser de color blanco o gris, pero también es posible encontrarla en cualquier color.

Una vez tenemos todas estas cosas, podemos ponernos en marcha con la parte práctica de la creación de un mosaico. Estos son los pasos, a grandes rasgos que hay que seguir.

Elección del diseño y colores
Dibujo de los diseños
Corte de las teselas (si es necesario)
Fijación de las teselas
Enlechado
Colocar en su lugar el mosaico


El dibujo del diseño se puede hacer directamente, a mano alzada sobre la superficie, si se es un poco mañoso o bien, copiándolo sobre una hoja de papel para luego calcarlo con papel carbón.

El corte de las teselas, no siempre es necesario, si vamos a usar piedras las pegaremos directamente si convienen al diseño. Para azulejos o trozos de otros materiales que necesitemos cortar para adecuar a la forma del dibujo hay que usar las tenazas de corte. Hay que prácticar diferentes formas de corte para lograr la forma que necesitamos. Por ejemplo, para redondear la pieza hay que cortar las esquinas y usar el borde exterior de las tenazas para ir recortando hasta obtener la forma deseada en la tesela.

Algo importante a tener en cuenta es preparar suficientes piezas, de cada color o forma que necesitemos, para todo el diseño antes de comenzar. Si se trata de un proyecto demasiado grande, prepararemos las teselas a medida que vayamos avanzando en el trabajo.

La fijación de las teselas o piedras en el mosaico se hará, como hemos dicho con un pegamento adecuado. El adhesivo se aplicará en la superficie, en una pequeña área cada vez, usando una espátula o paleta. También habrá que poner adhesivo en el reverso de cada tesela justo antes de pegarla en la superficie.

Cómo hacer mosaicos.
Imagen de BHG

El enlechado consiste en aplicar la lechada, que previamente habremos preparado entre las juntas de las teselas, piedras o cristales, para eliminar las irregularidades de la superficie. Con unos guantes o un nivelador de goma, esparciremos la lechada uniformemente sobre el mosaico, presionando un poco para que penetre. Después retiraremos el exceso de lechada con la ayuda del nivelador. Si no disponemos de nivelador podemos usar una espátula y algo de maña.

El trabajo ya está terminado solo hay que dejar reposar de 5 a 10 minutos. Después limpiar la superfice con una esponja humedecida y cuando se seque pasar un trapo, de nuevo húmedo, para quitar la fina capa de cemento que se habrá formado para luego con uno seco pulir el mosaico.

Fuente: Mosaicos, técnicas y métodos para crear obras únicas. Equipo de Edición S.L. Barcelona