27 de noviembre de 2012

Mi vestidor casero.

No es un vestidor propiamente dicho. De hecho, su función se acerca más a la de un galán de noche que a la de un vestidor completo. Pero como gracias a un estupendo armario empotrado, solo necesito un pequeño espacio para dejar la ropa del día siguiente o esa prenda que ya he usado alguna vez, me basta con mi nuevo y pequeño vestidor.


Vestidor casero.

Lo he llamado vestidor casero por dos razones. Primero, es un vestidor casero porque lo he montado yo misma. Y segundo, es un vestidor casero porque he utilizado para montarlo, algunos elementos que ya tenía en casa, e incluso algunos reciclados.

De hecho, el elemento principal y base, para poder llamar a este pequeño espacio vestidor, es reciclado. Inspirándome en aquel vestidor rápido, fácil y barato con sillas que os mostré el mes pasado, imaginé como seguro tenía en casa, algo que no usaba y podía reciclar como perchero. Haciendo un barrido metal de todos los "trastos" sin usar que guardo en la que llamo habitación desastre y utilizo de almacén, me acordé de unas estanterías metálicas para DVDs que retiré hace tiempo.

Montar un vestidor casero.

Y viendo que me cabían en un rinconcito del dormitorio y que efectivamente la estantería podía hacer las veces de barra de armario o perchero, me decidí a montar mi pequeño vestidor casero.

Luego solo he tenido que completar el espacio con otros elementos, para que parezca un vestidor y no una estantería de DVDs colgada de la pared.

Crear un vestidor casero reciclando una estantería.

Las perchas de este pequeño espacio vestidor, las saqué del armario. Son unas perchas de alambre pero forradas con material plástico de color rosa.

Las cajas en las que guardo los zapatos que más utilizo, y que seguro que muchos ya habéis identificado, son las baratas pero resultonas cajas KASSETT de IKEA en color blanco.

Las otras cajas del vestidor casero, igualmente blancas del suelo, son también IKEA. O eran, porque hace tanto que las tengo que hace tiempo que no las veo ni en catálogo ni en ninguna tienda IKEA, por lo que creo que están retiradas. Sin embargo, resultan especialmente útiles porque tienen tapa, se pueden apilar y colocar como quieras una sobre otra, para crear la composición que necesites. No os cuento lo que guardo en ellas, porque os asutaríais de la magnífica capacidad de almacenaje que tienen.

Y finalmente, he recuperado otro elemento que hacía tiempo que no utilizaba, por ser una guirnalda de Navidad. Son las luces navideñas de MUJI con forma de capullitos de seda, que me he decidido a destemporalizar y ahora es una luz axuliar en mi pequeño vestidor casero.

Sé que no se ve muy profesional este vestidor, pero es que es mi pequeño vestidor casero. Y más o menos cuco, lo he montado yo, reciclando y recuperando "trastos", y me reporta mucha más satisfacción que cualquier otro espacio comprado.




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